- NASA sitúa entre el 14 y el 16 de agosto la máxima elongación oriental del planeta durante su actual aparición vespertina.
- El fenómeno no implica que Venus esté físicamente más lejos del Sol, sino que ambos aparecen más separados desde nuestra perspectiva terrestre.
Venus atraviesa durante estos días uno de los momentos más favorables de su actual aparición en el cielo de la tarde. NASA sitúa entre el 14 y el 16 de agosto su máxima elongación oriental, el momento en el que el planeta aparece más separado angularmente del Sol visto desde la Tierra.
La consecuencia práctica es sencilla: Venus permanece visible durante más tiempo después de ponerse el Sol y resulta más fácil distinguirlo del intenso resplandor del horizonte.
La elongación no representa una separación física excepcional entre Venus y el Sol. Se trata de un efecto de geometría orbital. Como Venus se encuentra en una órbita interior a la terrestre, desde nuestro planeta nunca puede aparecer en cualquier punto del cielo: siempre permanece relativamente próximo al Sol.
Cuando alcanza su máxima elongación oriental aparece al este del Sol en el cielo y, por tanto, se observa después del atardecer. En una máxima elongación occidental ocurre lo contrario y el planeta aparece antes del amanecer.
Venus es además suficientemente brillante como para observarse sin telescopio en condiciones adecuadas. Lo importante es esperar a que el Sol se haya ocultado y buscar un horizonte occidental razonablemente despejado.
Nunca debe intentarse localizar Venus con prismáticos o telescopios mientras el Sol siga sobre el horizonte si existe riesgo de apuntar accidentalmente hacia él. La observación directa del Sol mediante instrumentos sin filtros específicos puede provocar lesiones oculares graves.
NASA incluye también agosto como un mes especialmente activo desde el punto de vista astronómico después del eclipse total del día 12 y del máximo de las Perseidas.
La elongación de Venus es un fenómeno menos espectacular, pero ofrece una oportunidad sencilla para identificar uno de los objetos más brillantes del cielo nocturno y comprender cómo cambia nuestra perspectiva de los planetas interiores a medida que avanzan por sus órbitas.









