- Un nuevo cálculo revisa cómo diferentes tamaños, formas y composiciones de partículas absorben y dispersan la radiación solar y terrestre.
- El efecto climático estimado sigue siendo pequeño frente a los principales gases de efecto invernadero y conserva una elevada incertidumbre por falta de mediciones globales.
Los microplásticos presentes en la atmósfera podrían ejercer un pequeño efecto neto de calentamiento, según una revisión de su interacción con la radiación publicada el 10 de septiembre en npj Emerging Contaminants. El resultado modifica trabajos anteriores que apuntaban a un posible enfriamiento directo y pone de relieve cuánto dependen estas estimaciones del tamaño, concentración, forma y propiedades ópticas atribuidas a las partículas.
Los microplásticos pueden permanecer suspendidos en el aire y recorrer grandes distancias antes de depositarse. Como otros aerosoles, interactúan con la luz solar y con la radiación infrarroja emitida por la superficie terrestre: algunas partículas dispersan energía hacia el espacio, mientras otras absorben radiación y contribuyen a retener calor.
El nuevo trabajo actualiza esas propiedades ópticas y concluye que, bajo sus supuestos centrales, el forzamiento radiativo directo es positivo, es decir, favorece ligeramente el calentamiento. Eso no convierte a los microplásticos en un factor comparable al dióxido de carbono, metano o grandes cambios en otros aerosoles atmosféricos. Su contribución estimada continúa siendo pequeña dentro del balance climático global.
La mayor limitación está en conocer cuántas partículas existen realmente en el aire y cómo se distribuyen. Las mediciones actuales son escasas y utilizan metodologías diferentes, mientras las características de los plásticos cambian por degradación y envejecimiento durante su permanencia en el ambiente. La incertidumbre sobre concentración global se traslada directamente al cálculo climático.
El interés del estudio está por tanto menos en atribuir una nueva fracción significativa del calentamiento global a los plásticos que en incorporar un contaminante emergente a los modelos atmosféricos. Conforme mejoren las redes de observación será posible determinar si su impacto radiativo continúa siendo marginal o aumenta en regiones especialmente contaminadas.









