- LINK desplegó sus tres brazos robóticos y encendió simultáneamente sus tres propulsores eléctricos de xenón durante las pruebas en órbita.
- El vehículo no intentará acercarse más a Swift y su desorbitado está previsto después de otras dos o tres semanas de operaciones.
La nave LINK no podrá cumplir el objetivo para el que fue enviada al espacio: capturar el observatorio Neil Gehrels Swift y elevar su órbita para prolongar su vida. Sin embargo, NASA y la empresa Katalyst han conseguido convertir la fase final de la misión en una demostración de tecnologías de servicio orbital. Durante las últimas operaciones, LINK llegó a situarse aproximadamente a entre 12 y 15 kilómetros de Swift, una distancia que los responsables han decidido no reducir.
El vehículo ha desplegado sus tres brazos robóticos y ha realizado una prueba en la que sus tres propulsores eléctricos de xenón funcionaron simultáneamente. Estas maniobras permiten evaluar sistemas concebidos para encontrarse y trabajar cerca de otros objetos en órbita, incluso aunque LINK no llegue a realizar la captura prevista originalmente. NASA había reducido previamente los objetivos de la misión después de detectar un problema en el control de actitud de la nave que hacía inviable intentar sujetar y elevar Swift con seguridad.
Swift fue lanzado en 2004 con una misión primaria de dos años y lleva más de dos décadas estudiando fenómenos transitorios como los estallidos de rayos gamma. Su órbita ha ido descendiendo y el aumento de la actividad solar ha incrementado el arrastre atmosférico sobre el observatorio. NASA había seleccionado a Katalyst en 2025 para intentar elevarlo mediante LINK, lanzada el pasado 3 de julio, ante el riesgo de una reentrada atmosférica durante 2026 si no se produce otra intervención.
LINK permanecerá todavía entre dos y tres semanas realizando pruebas antes de ser desorbitada, según la última actualización de la agencia. El balance de la misión es por tanto doble: el rescate de Swift no se ha materializado, pero el vehículo ha podido validar en vuelo una parte de las tecnologías de propulsión, robótica y aproximación previstas. La situación del telescopio seguirá dependiendo de la evolución de su órbita y de las decisiones que adopte NASA en los próximos meses.






