- El observatorio despegó el 30 de agosto en un Falcon Heavy y se separó correctamente de la etapa superior.
- Roman afronta ahora un viaje de unos tres meses hasta una órbita situada aproximadamente a 1,6 millones de kilómetros.
El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA ya está en vuelo después de despegar el 30 de agosto desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX. La nave se separó posteriormente de la segunda etapa del cohete y comenzó su viaje independiente hacia una órbita alrededor del segundo punto de Lagrange Sol-Tierra, conocido como L2.
Roman tardará alrededor de tres meses en completar el viaje, los despliegues, activaciones, calibraciones y pruebas necesarios para iniciar su trabajo. El destino se encuentra aproximadamente a un millón de millas de la Tierra. Desde allí, el observatorio utilizará su capacidad para obtener imágenes infrarrojas de grandes extensiones del cielo y reunir enormes cantidades de información astronómica.
Uno de los objetivos principales será estudiar la expansión del universo y aportar nuevos datos sobre la energía oscura y la materia oscura. Roman también realizará un censo estadístico de sistemas planetarios y buscará mundos fuera del Sistema Solar. La NASA calcula que sus grandes sondeos podrían revelar alrededor de 100.000 exoplanetas, además de generar un extenso archivo público para investigaciones sobre estrellas, galaxias, agujeros negros y otros objetos.
La misión científica primaria está concebida para cinco años. Roman combina una visión panorámica especialmente amplia con resolución infrarroja, una configuración que permitirá observar áreas del cielo mucho mayores que las cubiertas habitualmente por telescopios diseñados para estudiar regiones muy concretas. Antes de llegar a esa fase, los equipos deberán completar con éxito la puesta en servicio durante el trayecto y tras la llegada a L2.









