- Los investigadores encuentran líneas variables de sodio compatibles con cuerpos que se acercan a PDS 70 en órbitas muy excéntricas y pierden material al calentarse.
- Simulaciones muestran que los planetas gigantes conocidos pueden dispersar planetesimales desde el disco exterior hacia dentro, donde JWST había detectado previamente vapor de agua.
Astrónomos han encontrado indicios de posibles exocometas que se están sublimando alrededor de PDS 70, un sistema planetario extremadamente joven donde todavía se observan planetas gigantes formándose dentro de un disco de gas y polvo. Las señales pueden ayudar a explicar cómo agua y otros materiales volátiles consiguen atravesar el espacio abierto por esos planetas y alcanzar la región interior donde podrían formarse futuros mundos rocosos.
El punto de partida fueron espectros obtenidos en 2018 mediante el instrumento HARPS. Los investigadores encontraron líneas adicionales de sodio que cambiaban fuertemente de un día a otro tanto en número como en velocidad. Algunas alcanzaban desplazamientos cercanos a decenas de kilómetros por segundo y cubrían únicamente una parte del disco aparente de la estrella, señal de que el gas estaba concentrado en pequeñas nubes en movimiento y no distribuido uniformemente alrededor del sistema.
Después de evaluar distintas explicaciones, el equipo considera probable que esas nubes procedan de planetesimales en órbitas muy excéntricas que pasan cerca de la estrella. Cuando se aproximan a su punto de máximo acercamiento, el calor puede sublimar materiales de su superficie y liberar sodio, creando firmas espectroscópicas parecidas a las observadas en otros sistemas donde ya se conocen fenómenos de exocometas.
PDS 70 tiene un interés particular porque alberga al menos dos planetas gigantes confirmados, PDS 70 b y c, que han abierto una gran separación entre el disco exterior y la región más próxima a la estrella. JWST detectó previamente vapor de agua a unas 0,05 unidades astronómicas de PDS 70, pero no estaba claro cómo había llegado allí material rico en volátiles pese a la presencia de ese enorme hueco.
Las simulaciones realizadas por los autores muestran que las interacciones gravitatorias con los planetas pueden enviar parte de los cuerpos sólidos del disco exterior hacia el interior. Dependiendo de si el modelo incluye dos o tres planetas, entre el 0,47% y el 2,9% de los planetesimales simulados consigue cruzar el hueco durante el último millón de años del cálculo. Una fracción adquiere además inclinaciones y excentricidades compatibles con objetos capaces de pasar por delante de la estrella.
Eso convierte a los posibles exocometas en candidatos para transportar agua, polvo y otras sustancias hacia la región terrestre del sistema. Si la interpretación se confirma, PDS 70 sería el sistema más joven en el que se ha observado este fenómeno y apenas el segundo donde coinciden actividad de exocometas y planetas confirmados, después de Beta Pictoris.
Los autores subrayan que todavía faltan observaciones capaces de demostrarlo de forma inequívoca. Buscar tránsitos producidos por colas de polvo, seguir las líneas espectrales con mayor resolución temporal o medir otros elementos volátiles permitiría reforzar la hipótesis. Precisamente esa incertidumbre hace especialmente interesante PDS 70: permite observar mecanismos de transporte de agua mientras la construcción de un sistema planetario continúa activa.









